El Aliado Estratégico de la Avicultura
En la industria avícola, el éxito de la producción no solo depende de la genética o la alimentación de las aves, sino también de un factor crítico para su bienestar: la cama del galpón. Entre las opciones disponibles, la viruta de madera se consolida como el material por excelencia. En Isischu, entendemos que este subproducto forestal es, en realidad, un insumo clave para la agroindustria. Por eso, procesamos y comercializamos viruta de alta calidad, diseñada para responder a las exigencias operativas y sanitarias de los productores de pollos parrilleros y gallinas ponedoras, tanto en Argentina como en el mercado internacional.
¿Por qué la viruta de madera es insustituible en el sector avícola?
La cama tiene la función de aislar a las aves del suelo, absorber la humedad y proporcionar un entorno confortable. La viruta de madera ofrece ventajas biológicas y mecánicas que otros materiales no pueden igualar:
Capacidad de Absorción Superior Las aves excretan una gran cantidad de humedad. Una buena viruta absorbe estos líquidos de manera eficiente, manteniendo la superficie seca y reduciendo el riesgo de quemaduras en las almohadillas plantares de los animales (pododermatitis).
Aislamiento Térmico
Protege a los pollitos del frío del suelo de cemento o tierra durante las primeras semanas de vida, ayudando a mantener la temperatura corporal ideal para su crecimiento.
Control Sanitario y de Amoníaco
Al mantener la cama seca, se frena la fermentación bacteriana. Esto disminuye drásticamente las emisiones de amoníaco, un gas que puede dañar las vías respiratorias de las aves y afectar su rendimiento.
Textura y Bioseguridad
A diferencia de la paja o el aserrín fino, la viruta Isischu tiene el tamaño de partícula justo para evitar que las aves la ingieran por error, previniendo problemas digestivos.
La propuesta de valor de Isischu: Capacidad y Calidad de exportación
No todas las virutas son iguales. La calidad de nuestro insumo radica en un proceso industrial controlado desde el origen en Colonia Victoria, Misiones.
Especies Seleccionadas
Producimos viruta principalmente a partir de Pinus taeda y Eucalyptus grandis. Esto garantiza que el material esté 100% libre de resinas químicas, taninos perjudiciales o maderas tratadas que puedan intoxicar a las aves.
Humedad Optimizada
Gracias a nuestra infraestructura y sistemas de secado, controlamos los niveles de humedad de la viruta. Un material demasiado seco genera polvo en suspensión (problemas respiratorios); un material húmedo propicia hongos. En Isischu entregamos el punto justo.
Sanidad Garantizada
Nuestros procesos aseguran un producto limpio, libre de astillas cortantes, tierra, hongos o bacterias patógenas como la Salmonella.
Abastecimiento Nacional e Internacional
Gracias a nuestra escala productiva, en Isischu contamos con la capacidad logística para abastecer de manera constante a las principales cuencas avícolas de Argentina, asegurando stock incluso en las épocas de mayor demanda estacional.
Además, bajo los exigentes estándares de nuestra gestión, preparamos el producto para el mercado internacional. Nuestra viruta se acondiciona y compacta en fardos de alta densidad, optimizando el espacio de transporte y garantizando que el material llegue a destino en perfectas condiciones de bioseguridad, listo para ser distribuido en los galpones.
Para Isischu, la economía circular es una realidad: transformamos de manera responsable los recursos del bosque misionero en el confort que la avicultura moderna necesita para producir más y mejor.