Economía Circular y Desperdicio Cero
El Ciclo Integral de la Madera: Hacia un modelo de “Desperdicio Cero” en la industria forestal
En la visión tradicional, un aserradero produce tablas y genera residuos. En Isischu, hemos transformado esa visión en un modelo de economía circular. Bajo la certificación de Cadena de Custodia PEFC, hemos diseñado nuestros procesos para que cada fibra de madera que ingresa a nuestra planta tenga un destino útil y sostenible.
¿Qué significa realmente el “Desperdicio Cero” en Isischu?
Nuestra planta está preparada para desglosar el rollizo de madera y aprovecharlo al 100% mediante diferentes líneas de valor:
Madera de Calidad Superior: Las mejores piezas se destinan a la producción de machimbres y tablas rústicas, donde la estética y la resistencia son protagonistas.
Tecnología Finger Joint: Aquellas piezas de menor longitud, pero de excelente fibra, son procesadas y unidas mediante la técnica de “finger joint”. Esto nos permite crear tableros de gran formato y estabilidad estructural, eliminando nudos o defectos y recuperando madera que de otro modo se descartaría.
Subproductos Industriales: Chip, Astilla y Viruta; Lo que no se convierte en tabla, se transforma en chips y astillas de calidad controlada. Estos son esenciales para la industria celulósica y para la generación de energía renovable en otras industrias, garantizando que nada termine en un vertedero.
La novedad de la viruta prensada con bloques o fardos compactos hechos 100% de madera natural es haber logrado un producto limpio, rendidor y fácil de transportar. Apta para cama de animales, compost y huerta después del uso.
El aval de la Certificación PEFC
Este aprovechamiento integral está respaldado por nuestra política de Cadena de Custodia. Esto garantiza a nuestros compradores que, ya sea que adquieran un tablero finger o una carga de chips, el origen es forestación sustentable. Al maximizar el rendimiento de cada árbol, reducimos la presión sobre los recursos naturales y mejoramos la rentabilidad ecológica de nuestra operación. En 2026, el compromiso es claro: en Isischu, la madera no se pierde, se transforma.